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Queso oveja leche cruda

Queso oveja viejo leche cruda Gabino Perez

Queso de oveja viejo 18 meses de curación

750g

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Queso oveja viejo leche cruda Gabino Perez
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Descripción del producto

Un queso artesano alejado de los circuitos comerciales habituales.

Desde Santa Cristina de Valmadrigal, al sureste de la provincia de León, la familia Perez produce de forma artesana quesos de leche cruda de sus propias ganaderias.

Su producción no es grande y su distribución es local lo que hace que estos productos sean exclusivos fuera de León.

Otro aspecto que los hace únicos y exclusivos es el tiempo de curación que se eleva a más de 1 año y medio. Pocos quesos tienen esa curación.

Este nivel de maduración marca el sabor de este queso.

Un queso de sabor pronunciado, potente y picante con recuerdos a avellana. El queso viejo Gabino Pérez se produce con leche cruda de ovejas que pastan en libertad de ganaderías propias. Sabe a leche de oveja madura, ligeramente picante y salado.

Su retrogusto es persistente y pronunciado.

Ingredientes

Leche CRUDA de oveja, fermentos lácticos, sal, cuajo y conservantes: lisozima de huevo. Origen de la leche: España

Condiciones de uso / Uso esperado

Conservar refrigerado (2ºC a 6ºC)

La nevera, la mejor opción.

Sin lugar a dudas, aunque no sea necesario sanitariamente hablando, la mejor opción para conservar este tipo de queso es guardarlo en la nevera, a poder ser en los cajones inferiores. Esto te permitirá disfrutar de esta joya de la gastronomía durante más tiempo.

 

Las condiciones ideales para conservar este tipo de queso están entre los 4 y los 8 °C de temperatura y un 80-90 % de humedad.

¡Importante! Antes de consumirlo conviene dejarlo alrededor de una hora a temperatura ambiente, para que se atempere y puedas disfrutar al máximo de su sabor, aroma y textura.

La forma de cortarlo, influye.

Utiliza un cuchillo adecuado, que llegue fácilmente al centro del queso para cortarlo en diagonal en forma de cuña. La presencia de irregularidades favorece la aparición de microorganismos, por lo que hacer un corte seco y homogéneo ayudará a conservar el queso durante más tiempo. Calentar la hoja del cuchillo con agua caliente (y secarla) puede ayudar a obtener un buen corte.

Una vez abierto

Por supuesto, no es lo mismo conservar una pieza sin abrir que una abierta y ya cortada. Esto es básico para entender cómo conservar el queso manchego. Antes de volver a guardar en la nevera un queso que ya está empezado, conviene cubrir los trozos con papel de aluminio, film transparente o bien un trapo húmedo. Así evitaremos que entre oxígeno generando bacterias.

Otra opción muy buena para aquellos que podáis es la de envasarlo al vacío. Si tienes la oportunidad, corta unas cuñas de queso y envásalo al vacío para ir disfrutando a tu ritmo.

 

También puedes congelarlo para un consumo posterior, pero no te lo recomiendo, ya que tienes muchas posibilidades de perder textura, aroma y sabor, por lo que no merece la pena.

 

Condiciones de uso / Uso esperado

Conservar refrigerado (2ºC a 6ºC)

La nevera, la mejor opción.

Sin lugar a dudas, aunque no sea necesario sanitariamente hablando, la mejor opción para conservar este tipo de queso es guardarlo en la nevera, a poder ser en los cajones inferiores. Esto te permitirá disfrutar de esta joya de la gastronomía durante más tiempo.

 

Las condiciones ideales para conservar este tipo de queso están entre los 4 y los 8 °C de temperatura y un 80-90 % de humedad.

¡Importante! Antes de consumirlo conviene dejarlo alrededor de una hora a temperatura ambiente, para que se atempere y puedas disfrutar al máximo de su sabor, aroma y textura.

La forma de cortarlo, influye.

Utiliza un cuchillo adecuado, que llegue fácilmente al centro del queso para cortarlo en diagonal en forma de cuña. La presencia de irregularidades favorece la aparición de microorganismos, por lo que hacer un corte seco y homogéneo ayudará a conservar el queso durante más tiempo. Calentar la hoja del cuchillo con agua caliente (y secarla) puede ayudar a obtener un buen corte.

Una vez abierto

Por supuesto, no es lo mismo conservar una pieza sin abrir que una abierta y ya cortada. Esto es básico para entender cómo conservar el queso manchego. Antes de volver a guardar en la nevera un queso que ya está empezado, conviene cubrir los trozos con papel de aluminio, film transparente o bien un trapo húmedo. Así evitaremos que entre oxígeno generando bacterias.

Otra opción muy buena para aquellos que podáis es la de envasarlo al vacío. Si tienes la oportunidad, corta unas cuñas de queso y envásalo al vacío para ir disfrutando a tu ritmo.

 

También puedes congelarlo para un consumo posterior, pero no te lo recomiendo, ya que tienes muchas posibilidades de perder textura, aroma y sabor, por lo que no merece la pena.

 

Información nutricional

Información nutricional por 100g de producto
Valor energetico 1999 kJ/482Kcal
Grasas 40g
De las cuales saturadas 29g
Hidratos de carbono 4,3 g
De los cuales azúcares <0,5g
Proteinas 27g
Sal 1,05
   

 

 

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